jueves, 26 de enero de 2017

NUESTRO SUFRIMIENTO NO DEPENDE DEL AFUERA





Lama Jampa Monlam, que vivió en silencio meditativo durante treinta años.




"Tengo 90 años. Nací en Tíbet, en una familia de nómadas, y vivo en Katmandú (Nepal).





El proposito de los politicos es, como el de todos, ser feliz.





Hay que buscar las raices de la felicidad para cultivarla, y las del sufrimiento para abandonarlo.





Hay mucho desarrollo material, pero hace falta desarrollo interno.






¿Treinta años en silencio meditativo?


Dirigía un monasterio, pero decidí abandonar para hacer ese largo retiro: comencé a los 49 años y acabe a los 79.






¿Por que?





Los médicos tibetanos son también astrólogos y entienden el cuerpo humano como un todo conectado con el Universo.




Mi Medico astrólogo me dijo que mi vida terminaba a los 49 años.





¿Y Ud. queria vivir mas...?



Si, porque no había tenido tiempo de cultivar la paz y la felicidad en mi interior.




¿Que ha aprendido en estos años?





Al principio fue muy difícil porque mi mente todavía no estaba domada, pero fui apaciguandola y entendiendo poco a poco como actua y por que sufrimos.






Pero si Ud. entro en un monasterio a los seis años, ya meditaba, ya comprendía...






Meditaba y practicaba para desarrollar una mente de amor y gentileza hacia los otros, pero lo hacia a base de voluntad y comprensión intelectual, pero yo no era una mente en paz.





¿Cual es la diferencia?





Ahora cada célula de mi cuerpo conoce la causa de nuestro sufrimiento y he podido desarrollar esa mente de amor hacia los otros sin expectativas, sin esfuerzo ni condescendencia, sin necesidad de plantearmelo. Soy simplemente feliz.






Entiendo.



Ahora cuando la gente me habla de su sufrimiento tengo la certeza de que ese sufrimiento esta en su interior, que no depende del afuera, y puedo guiarles hacia una mente clara.






¿Como se hace?


Desenmascarando los engaños mentales, esas emociones aflictivas como el orgullo, el apego, el enfado y otras mentes dañinas que son adventicias, que no forman parte intrínseca de nuestra mente y por lo tanto, se pueden eliminar.




¿Por que estan tan arraigados?



Porque nos enseñan a hacer, a ser, pero no quienes somos.


¿Como desarrollar esa mente sabia en nuestras ajetreadas vidas?



El mundo se ha hecho tan pequeño, influimos tanto los uno en los otros, que es necesario que trabajemos juntos.




Científicos, psicólogos, representantes de direntes religiones, humanistas, filósofos...., juntos debemos cambiar el enfoque de afuera a dentro por lo contrario.




De dentro a afuera:



Exacto, porque, si no, nada tiene sentido. Nos casamos, tenemos hijos, amigos, trabajos... y hacemos todo eso para ser felices, sin éxito.



Ya


...Esas cosas buenas de la vida en las que ponemos todas nuestras esperanzas estan irmediablemente unidas al sufrimiento si no somos capaces de observar la propia mente e identificar las emociones dañinas.




Estamos llenos de voces aflictivas (apego, enfado, orgullo, avaricia, rabia, ego, miedo...) y creemos que esas voces somos nosotros.




Es difícil corregir lo que no identificas.



Por eso necesitamos que la ciencia, la sociología y la religión investiguen juntas y nos ayuden a comprender.



Juntos..., estemos juntos.



Es una propuesta interesante.



De la misma manera que hacemos yoga para tener nuestro cuerpo sano, debemos practicar para tener la mete sana.




¿De que manera?




Ejercicios cotidianos de escucha a uno mismo, de conexion. Eso nos lleva a una mente positiva, que es la única capaz de darnos bondad. Comprender que el sufrimiento surge de ti mismo es algo radicalmente transformador que cambia tu mirada hacia el mundo y, por tanto, cambia el mundo. Es poderosísimo.





¡Ha invertido Ud. 30 años!




Toda la vida, porque la conexion de uno mismo es enfermedad, es confusión, es locura.




Esta claro.


Mi gran responsabilidad es mantener mi mente pura. Así he encontrado la felicidad dentro de mi y puedo transmitir, irradiar felicidad a los otros, contagiarlos, cuando estan ami lado.






Dicen que entro Ud. en el retiro con el pelo blanco y salio con el pelo negro.





Yo le cortaba el pelo a un lama anciano que vivía cerca de mi monasterio y que siempre bromeaba:"Tienes el pelo completamente blanco, jejeje, pareces tu mas anciano que yo, algo haces mal?"





¿Que hacia mal?






Me esforzaba. Comprendí que para ser feliz tenia que soltar, estaba aferrado ami sufrimiento. La felicidad es salud.




Fue así como mi pelo se volvió negro, y entonces comprendí.






¿Por que decidió abandonar el retiro?





Apenas coia. Una doctora italiana, que me visitaba desde hacia muchos años, me propuso que fuera a su pais: " Asi yo puedo nutrir tu cuerpo y tu ver un poco de mundo". Me anime, conoci a mas personas que me pidieron que les diera algunas enseñanzas, y no supe negarme.





¿Que le ha sorprendido del mundo?






La rueda del sufrimiento humano.





Quien sufre inflige sufrimiento. ¿Como cultivar la felicidad genuina sin ser monje?




Hay que estar alerta a nuestro enemigo, la mente aflictiva cuyo producto es la rabia. Y cuando te sientes ofendido por un comentario o una actitud ajena, hay que recurrir al amor, la paciencia, la tolerancia y la amabilidad.




Pero...sin cuestionarlo, se ha de convertir en un acto reflejo: acudir a la ESENCIA.



Fuente: Hablando ablando.