sábado, 3 de octubre de 2015

VIDA: EL PRECIO DE ADMISIÓN



Emergerás ensangrentado, destrozado, maltratado, pero vivo.
Te dirán que estás en un planeta llamado Tierra.
Te darán un nombre. El nombre de alguien más.
Te enseñarán lo que ellos creen que es cierto.
Hablarás un idioma en particular, no de tu elección.
Te enseñarán las creencias, los valores, los códigos de conducta de tu familia. (No tomes esto como la verdad absoluta, es sólo su versión de la verdad.)
Te alabarán o culparán. Te apoyarán o no.
Te darán obsequios o te los quitarán.
Te llamarán falso, malo, egoísta, desafortunado.
Te dirán que eres el mejor, maravilloso, un genio, su salvador.
No te creas sus calificativos, sus juicios, buenos o malos.
Tú estás vivo. No puedes ser contenido o controlado. O definido por palabras.
Amarás y perderás el amor. Tu corazón se romperá, a menudo.
Tocarás el mayor éxtasis, las profundidades de la melancolía.
Aquellos que amas morirán. Te cuestionarás tu realidad.
A veces sentirás que no puedes seguir adelante. Seguirás adelante.
Te preguntarás acerca de tu propósito. Hallarás un propósito, lo perderás.
Cumplirás con un rol. Lo cambiarás. Confiarás en alguien, y la confianza será traicionada.
O permanecerá intacta. O caerás de rodillas.
Y te levantarás. Y caerás. Y te volverás a poner de pie. Y seguirás adelante.
Saborearás todo de la vida, la oscuridad y la luz.
Toda la vida surgirá a través tuyo, la alegría y la tristeza,
el aburrimiento y la felicidad, la certeza y la duda,
grandes emociones y los terrores de las profundidades.
Tocarás a los demás, y serás tocado a cambio.
Bailarás y cantarás y te desmoronarás en la desesperación.
Llorarás y reirás y caerás en el Misterio.
Y al final gritarás:
¡HE VIVIDO!
¡HE VIVIDO!

- Jeff Foster