miércoles, 14 de octubre de 2015

EL DESPERTAR DE LA HUMANIDAD


Algún día fuimos un gran Equipo. Una verdad, una familia. Nacidos como Uno, nos dividimos. Tribus, facciones, clanes, naciones, religiones, ideologías, ejércitos. Mi Dios frente a tu Dios. Mi verdad contra la tuya. Nos matamos los unos a los otros en una proporción incalculable. Dejamos de escucharnos, dejamos de vernos a nosotros mismos en los ojos de los demás. Caímos en el engaño. Nos hicimos devotos de la creencia.

Algunos de nosotros estamos ahora despertando. Una familia de nuevo; un Equipo. Reconociéndonos a nosotros mismos y a los demás como presencia; no varias presencias, sino una. Sin religión, sin linajes. Diferencias, sí; pero no una separación esencial. Celebrando nuestra diversidad, recordando nuestra naturaleza compartida.

A medida que la ilusión se intensifica, también lo hace el llamado al despertar. A medida que las sombras gritan más fuerte y se hacen más oscuras, la fuente de luz se hace más evidente, más clara. La oscuridad es sólo una invitación para que entre la luz. A medida que el ego muere, ruge.

Dos no pueden convertirse en uno, por supuesto, pero Uno puede recordar que jamás hubo dos.

Quizás aún tengamos una oportunidad, amor mío.

- Jeff Foster