martes, 7 de abril de 2015

LA LOCURA DE LA NORMALIDAD



No te apresures a ser 'normal.' Sólo puedes estar bien cuando eres tal y como eres.

Y, ¿quién quiere ser 'normal' de todos modos? Si el abandono de ti mismo, la distracción, la violencia innecesaria y huir ciegamente de la experiencia presente hacia un futuro imaginario son considerados como algo 'normal' en este mundo, entonces nunca, realmente, querrías ser 'normal.'


Atrévete a ser diferente. Atrévete a ser mal entendido. Atrévete a honrar la vida en todas sus formas. Atrévete a amar. Atrévete a confiar en el campo de la presencia, ese campo imperecedero que conoces tan íntimamente porque es tú mismo, en donde cada pensamiento, cada sensación, sin importar su intensidad e incomodidad, sin importar que la mente lo etiquete como 'anormal,' tiene un hogar, un santuario.

La normalidad jamás podrá contener la inmensidad de tu corazón. Cada ola en el océano es única, no es ni normal ni anormal, sino una expresión del océano mismo. El océano permite todas sus olas, porque ES todas sus olas.

Lo Absoluto no niega lo relativo, la no-dualidad no es un rechazo de la dualidad, o 'mejor,' o 'más real,' la consciencia no puede dividirse de sus innumerables apariencias (apariciones), y al final, esta antigua enseñanza es acerca del amor y sólo del amor, la clase de amor que siempre anhelaste profundamente en tus huesos, el amor que estalla como un universo, y tiempo, y la posibilidad de recordar, y tu anhelo más profundo siempre fuiste sólo tú.

Aquí. Ahora. Maestro y estudiante son uno. Y el próximo aliento muestra mucho más que todas las ingeniosas palabras juntas, y el camino siempre está más cerca, y aún más cerca.

Nunca fuiste diseñado para ser normal. Estás vivo, tan singular como la flor, tan extraordinario como el aguacero, tan inseparable de la totalidad como la montaña del valle, como el Sol de su asombrosa luz.

- Jeff Foster