viernes, 6 de febrero de 2015

LA PUERTA HACIA LA PERFECCIÓN


Millones de personas viven según el espejo. Creen que lo que ven en él es su rostro. Creen que así es su nombre, que ésa es su identidad y ahí acaba todo.
Tendrás que adentrarte un poco más. Tendrás que cerrar los ojos. Tendrás que mirar en el interior. Tendrás que llegar a estar en silencio. A menos que llegues a un punto de silencio absoluto en tu interior, no llegarás nunca a saber quién eres. Yo no te lo puedo decir. No hay manera de decirlo. Todo el mundo debe descubrirlo.
Pero eres alguien; no hay duda de eso. La cuestión es: cómo alcanzar tu esencia más profunda, cómo encontrarte a ti mismo. Es lo que he estado enseñando todos estos años. Lo que llamo meditación no es otra cosa que un recurso para encontrarte a ti mismo.
No me preguntes. No preguntes a nadie. La respuesta la tienes dentro de ti mismo y para descubrirlo, debes adentrarte en lo más hondo de tu ser. Está tan cerca: tan sólo un giro de ciento ochenta grados y te encontrarás con ello.
Te sorprenderás al ver que no eres tu nombre, o tu rostro, o tu cuerpo, que ni siquiera eres tu mente.
Formas parte de la existencia, con toda su belleza, grandeza, beatitud, con su extraordinario éxtasis.
Conocerse a sí mismo encierra todo el significado de la percepción.

-Osho-