lunes, 29 de diciembre de 2014

UN VOTO DE AMOR


Comprometámonos con el campo del amor, no con la forma.

Reconozcamos que las formas cambian, surgen y desaparecen, como debe ser.

Somos amantes, somos amigos.
Somos casados, somos divorciados.

Estamos juntos, nos separamos. Estamos juntos de nuevo.
Somos pareja, somos ex-pareja. Vivimos juntos, ya no.

Nos sentimos atraídos el uno al otro, la atracción se desvanece y después surge inesperadamente.

Brillamos y nos sentimos activos, optimistas y llenos de esperanza.

Estamos postrados en una cama, ensuciamos nuestros calzoncillos por la noche y necesitamos ayuda para comer, y aún así, estamos llenos de esperanza.

Tomamos caminos inesperados, cambiamos en formas extrañas, nos movemos al son de nuestras muy singulares danzas en el campo.

Nunca nos quedamos quietos. Estamos vivos.

¿Hay acaso algún amor que sobreviva todos esos cambios, un amor que incluso los celebre? ¿Un amor que abrace todo y sin embargo no se aferre a nada?


¿Hay acaso un gran campo en donde nos podamos encontrar cada día, en la enfermedad y en la salud, en la riqueza y en la pobreza?

¿Podemos comprometernos con el campo mismo, y no aferrarnos a ninguna forma en específico?

¿Podemos descartar todas las ideas de permanencia, y reunirnos en el aquí y el ahora, hablando desde el corazón hoy, escuchando desde la presencia hoy, diciéndonos nuestra verdad hoy, sin importar a dónde nos lleve mañana?

¿Podemos arriesgar la pérdida de la forma en honor a este campo, hasta que la muerte nos separe?

¿Hay acaso un amor tan grande, tan a temporal, tan presente, tan libre de condiciones mundanas?


- Jeff Foster