martes, 5 de febrero de 2013

VIVIR




Necesitamos 
creamos un maravilloso espacio interior.
 Haz que tus pensamientos sean tus mejores amigos. La mayoría de las personas piensan lo mismo una y otra vez. Tenemos un promedio de 60.000 pensamientos al día, y la mayoría de ellos son los mismos que tuvimos el día anterior, y el anterior, y el anterior. Nuestros pensamientos habituales pueden convenirse en surcos de negatividad. 
Ten nuevos pensamientos cada día.
 Piensa en nuevas maneras de hacer las cosas. Ten una firme filosofía de la Vida, que te apoye siempre y de todas formas.
 He aquí la mía:
1. Siempre estoy a salvo, divinamente protegida.
2. Todo lo que necesito saber se me revela.
3. Todo lo que necesito viene a mí en el momento y el lugar perfectos.
4. La vida es una alegría y está llena de amor.
5. Soy una persona que ama y es amada.
6. Mi salud es excelente.
7. Prospero dondequiera que me encuentre.
8. Estoy dispuesta a cambiar y crecer.
9. Todo está bien en mi mundo.
Repito con frecuencia estas afirmaciones. Las digo una y otra vez si algo va mal en algún aspecto.
 Por ejemplo, si me siento indispuesta, repito: «Mi salud es excelente».
 Si paso por un lugar oscuro, afirmo repetidas veces: «Siempre estoy a salvo, divinamente protegida».
 Estas creencias forman parte de mí hasta el punto que puedo recurrir a ellas en un instante. 
Haz una lista que refleje tu filosofía de la vida.
 Siempre puedes cambiarla o alargarla.
 Créate ahora mismo tus leyes personales. Créate un universo seguro.
 El único poder que puede dañar tu cuerpo y tu entorno son tus propios pensamientos y creencias.
 Y tú los puedes cambiar.

 Louise L. Hay